EL FINAL, PERO EL PRINCIPIO

La frontera Perú-Ecuador, por Tumbes, es la más caótica que conozco, el desorden y la cantidad de gente es impresionante y en el puente para cruzar de país a país, donde además se hacen los trámites de carro, apenas se logra pasar medio empujando a la gente con los espejos, esquivando mototaxis y rozando puestos de vendedores ambulantes. Cuando llegamos a la aduana de Ecuador, felices de haber salido de esa parte, nos dijo el policía que a uno de los pasaportes le faltaba el sello de salida de Perú y… otra vez para allá.
Por fin entramos ya del todo a Ecuador como dos horas después de haber llegado a la frontera y manejamos un rato más hasta llegar a Santa Rosa, un pueblito lleno de cucarachas en la calle, afortunadamente no en el hotel. Al otro día salimos temprano y llegamos hasta Ambato, dormimos ahí y al otro día salimos después de almuerzo, porque nos tocó llevar la camioneta al taller por una fuga de gasolina que tenía.
Llegamos hasta Ibarra y por la mañana del otro día salimos para ¡Colombia! Planeábamos adelantar la mitad del camino entre Pasto y Manizales, pero, no contábamos con un poquito de ineficiencia en la aduana ecuatoriana y una fila de 3 horas, así que sólo llegamos como media hora más delante de Pasto. Pero, al otro día, a pesar de la época navideña y del tráfico que nos esperábamos, nos rindió mucho y logramos llegar a Manizales. Y aquí estamos ya en la casita ¡pasando navidad y año nuevo con la familia!
Este fue el fin de nuestro viaje pero, el principio de muchas cosas nuevas, entre ellas, muy buenas amistades. Les agradecemos muchísimo a todas las personas que de alguna forma nos ayudaron, a todos los que nos recibieron, incluso sin conocernos, a los que nos esperaron, nos acompañaron, y hasta a los que nos pensaron. Y, por supuesto, también a los que nos siguieron por este blog. A todos les deseamos una feliz navidad un feliz año nuevo y lo mejor para el 2008.

ATRAVESANDO PERÚ PARA VOLVER

Tacna se ve bonita, tiene iglesias y parques lindos y una mezquita muy linda también, pero tampoco como para quedarnos mucho tiempo, así que, después de cambiar plata seguimos a ver hasta donde llegábamos. Y llegamos hasta Moquegua, un pueblito muy antiguo, lo más bonito que tiene son los jardines de la plaza y unos balcones que están alrededor y su principal atractivo turístico es el cuerpo de una mártir, Santa Fortunata, que mantienen expuesto en la catedral. Allí estuvimos una noche y nos fuimos para Arequipa.

Arequipa nos gustó mucho, está rodeada de volcanes, tiene construcciones muy bonitas de más de 500 años que se mantienen intactas, la mayoría construidas en Sillan (una piedra blanca que extraen de las montañas cercanas) y, sobretodo, tiene mucho verde, en algunas partes se ven cultivos, terrazas, huertas y hasta ganado en medio de los barrios.

A Nazca llegamos al otro día por la noche y nos quedamos en un hotel frente a la plaza, que no la conocíamos. Es chiquita y tiene unos jardines e imitaciones de las líneas con flores muy bonitos. Al otro día, después de que mi mamá hizo el vuelo en avioneta sobre las líneas, seguimos hasta Paracas.
Parcas es un pueblo muy turístico que está en plena reconstrucción por el terremoto, tiene al lado una Reserva Nacional con acantilados, playas y aves, residentes y migratorias. Y a media hora en lancha están las Islas Ballestas que tienen formas increíbles y además lobos marinos, pelicanos, pingüinos y muchas clases de aves pero, en una cantidad increíble. Desde lejos se empiezan a ver grandes manchas negras, pero uno no alcanza a imaginarse que son tantas, hasta que se acerca.

Por Lima pasamos de largo y llegamos hasta Barranca, una ciudad que ya conocíamos y que no nos gustó, pero para pasar la noche estaba bien, obviamente al otro día salimos tempranito. Volvimos a ver la linda plaza de Trujillo y las casas coloniales, almorzamos con comida típica y volvimos a las ruinas de Chan Chan, al museo de esta civilización y a Huanchaco a ver los caballitos de totora y ese mismo día logramos llegar hasta Lambayeque.
Por la mañana del siguiente día fuimos al Museo de Las Tumbas Reales de Sipán, nos sigue gustando mucho, que buen museo. Y seguimos para tratar de cruzar la frontera el mismo día.